Pero, ¿qué ocurre entre sesión y sesión? ¿De qué forma podemos extender los cambios y el trabajo logrado en la sesión?
Una de las técnicas que utilizamos los psicólogos y que sabemos que tiene un gran efecto terapéutico es la ESCRITURA. Por ello, con frecuencia pedimos a nuestros clientes que realicen tareas basadas en escritos. Lo hacemos a través de actividades como: registros, anotaciones, reflexiones, narraciones, cartas, diarios…
El motivo de hacer este post es mostrar las ventajas que tiene escribir, y de esta forma, animar a aquellos a quienes esta tarea les resulta difícil, tediosa e incluso imposible de realizar.
Os dejo aquí algunos de los beneficios:

