Cuando se nos plantea calcular
por anticipado el número de sesiones que se van a necesitar, nos
encontramos ante una pregunta difícil de responder, ya que cada problema
es diferente y, es variable también la forma de actuar y de responder a
la terapia en cada una de las personas. Se añaden también otros
factores como el tipo de corriente psicológica, la preparación del
terapeuta y la actitud del paciente. En la Terapia Cognitivo Conductual se trabaja siguiendo un proceso organizado en fases, lo que permite tener una idea más o menos aproximada de la duración de la terapia. Las primeras sesiones se dedican a la evaluación del problema. Posteriormente, se establecen la hipótesis y los objetivos a conseguir, para pasar luego a la fase de intervención y de seguimiento.

